Los canguros usan sus fuertes colas para mantener el equilibrio mientras saltan. Son los más altos de todos los marsupiales, miden más de 6 pies (2 metros) de altura.

Los canguros viven en el este de Australia. Viven en pequeños grupos llamados tropas o manadas (“turbas” por los australianos), típicamente compuestos por 50 o más animales. Si se sienten amenazados, los canguros golpean el suelo con sus fuertes pies a modo de advertencia. Los canguros que luchan patean a los oponentes y, a veces, muerden.

Los canguros hembras lucen una bolsa en el vientre, formada por un pliegue en la piel, para acunar a los canguros bebés llamados joeys. Los joeys recién nacidos miden solo una pulgada de largo (2.5 centímetros) al nacer, o aproximadamente del tamaño de una uva. Después del nacimiento, los joeys viajan, sin ayuda, a través del grueso pelaje de su madre hasta la comodidad y seguridad de la bolsa. Un joey recién nacido no puede succionar ni tragar, por lo que la madre canguro usa sus músculos para bombear leche por su garganta. Alrededor de los 4 meses, el joey emerge de la bolsa para viajes cortos y para pastar en pasto y arbustos pequeños. A los 10 meses, el joey es lo suficientemente maduro como para dejar la bolsa para siempre.

Además de los humanos y los perros salvajes llamados dingos, los canguros se enfrentan a pocos depredadores naturales. El calor, la sequía y el hambre debido a la desaparición del hábitat son los mayores peligros que enfrentan los canguros.

Canguro gris oriental

Los canguros grises orientales tienen colas gigantes que les ayudan a mantener el equilibrio. Aprenda más datos asombrosos sobre estas increíbles criaturas en este video de National Geographic Kids.